DEPENDENCIA EMOCIONAL Y MUSICOTERAPIA

DEPENDENCIA EMOCIONAL Y MUSICOTERAPIA

 

¿Repites una y otra vez los mismos patrones en tus relaciones amorosas, siempre insatisfactorias?

¿Relaciones de dependencia, acoso, inseguridad, celos, miedos, desconfianza, manipulación, maltrato sicológico y emocional?

¿En las que no te sientes valorada?

¿En las que siempre, al final, eres tú quien tiene que ceder en aras de la relación?

¿La que, según tu pareja, eres la conflictiva, celosa, culpable, exagerada, insegura, etcétera, etcétera, etcétera?

 

En una relación sana no debe haber miedo, ni dolor, ni daño, ni celos, ni  desconfianza, ni inseguridades ni manipulaciones…

 

 

PROGRAMA Música Terapéutica Personalizada Plus

Con MUSICOTERAPIA y DIAPASONES te ayudo a solucionar estos patrones emocionales que te impiden ser feliz hoy, una terapia vibracional que sana sin necesidad de palabras… A través del sonido te llevo a un estado profundo de relajación, allí donde el cuerpo puede autosanarse, para liberarte de bloqueos emocionales y energéticos que te impiden vivir hoy de forma más plena y feliz.

Y con la ASTROLOGÍA  te ayudo a entender qué energías hay en ti que te hacen atraer o caer en este tipo de relaciones. Muchos grandes médicos de la Antigüedad eran astrólogos también. Emprender el camino del conocimiento de tu carta astral es abrirte a tu viaje personal hacia el crecimiento espiritual. Porque “como es arriba, es abajo”.

 

Sonido y Astrología, dos potentes herramientas al servicio de nuestro bienestar físico, emocional, mental y espiritual.

 

Te aseguro que:

  • Te sentirás mejor
  • Conectarás con tu esencia
  • Entenderás tus energías
  • Sabrás por qué atraes determinado tipo de personas
  • Conocerás lo que tu iris dicen de tu esencia
  • Conocerás cuál es tu temperamento, desde la Astrología Clásica
  • Te liberarás de muchas emociones incompletas grabadas en tu cuerpo
  • Podrás conectar mejor con lo que hoy quieres ser y hacer
  • Y, sobre todo, sanarás tu autoestima para poder brillar por lo que tú vales

No esperes más. AHORA es tu momento.

Sé de lo que hablo. ¡¡Yo esperé 15 años!!  Eran otros tiempos…

 

¿A QUÉ FRECUENCIA VIBRAN TUS NEURONAS?

¿A QUÉ FRECUENCIA VIBRAN TUS NEURONAS?

Todo vibra y, por tanto, podemos decir que todo tiene un ritmo. Nuestro cerebro  también tiene un ritmo, que son las ondas cerebrales: pequeñísimos impulsos eléctricos que van de neurona en neurona. De esta manera se comunican los trillones de neuronas que tenemos en nuestro cerebro, que hoy es muy fácil medir a través una electroencefalografía.

 

Sabemos que existen 5 ritmos u ondas cerebrales,

De distinto voltaje, que  generan  campos electromagnéticos de distinta frecuencia (vibraciones por segundo):

Ondas Delta (frecuencia 0,5 Hz – 3,5 Hz)

10 – 50 micro voltios. Es el estado de sueño muy profundo, trance,  hipnosis profunda. Es esencial para la autorregulación, para fortalecer el sistema inmunitario  y la sanación de nuestro organismo. Para algunos, es la energía original. Cuando hablamos de un “sueño reparador”, ésta es la etapa esencial. Por eso es muy importante solucionar los problemas de sueño o insomnio continuados o crónicos.

 

Ondas Theta (frecuencia 4 Hz -8 Hz)

50 – 100 micro voltios.  Es el estado que normalmente tenemos cuando estamos a punto de dormirnos, de somnolencia. Va desde el sueño superficial al profundo (4 Hz). Ocurre cuando hay un equilibrio entre los hemisferios izquierdo y derecho, es decir, cuando vibran a la misma frecuencia. Es un estado de relax físico y mental, meditación, inspiración, armonía. Mayor capacidad de aprendizaje. También puede surgir como un mecanismo de defensa, de reactividad emocional, para no revivir eventos dolorosos o traumas del pasado.

 

Ondas Alfa (frecuencia 8 Hz – 12 Hz)

100 – 150 micro voltios.  Es el estado de relajación ideal, calma, optimismo, mente tranquila, sin discurso mental continuo, muy adecuado para la creatividad y visualización. Nos centramos más en nuestro interior y nos desconectamos del exterior.

 

Ondas Beta (frecuencia 15 Hz – 18 Hz)

150 – 200 micro voltios.  Es la frecuencia habitual cuando estamos despiertos, muy probablemente en la que estás ahora al leer este post. Es un estado de alerta máxima, nos enfocamos más en el exterior;  en el que procesamos el lenguaje, podemos hacer cálculos matemáticos, conducir, etc. Por encima de esta frecuencia ya empezamos a estar estresados.

 

Ondas Gama (frecuencia 40 Hz en promedio)

Más de 200 micro voltios.  Alto nivel de estrés. Es la actividad eléctrica más alta del cerebro, puede llegar a los 100 Hz. Sucede cuando distintas zonas cerebrales se ponen en marcha a la vez, por ejemplo cuando las neuronas están trabajando demasiado rápido, en procesos complejos, que exigen mucha concentración y coordinación de distintas áreas del cerebro: una alta concentración al hacer un cálculo matemático, sentir pánico, un ataque de ansiedad, la meditación de monjes budistas, etc.

 

¿Qué tiene que ver esto con el  sonido terapéutico?

Gracias a las investigaciones de neurocientíficos y neurobiólogos, entre otros, sabemos cómo la frecuencia de nuestras ondas cerebrales influyen en nuestros estados emocionales, mentales, comportamientos y  procesos de aprendizaje o cognitivos.

Mediante la terapia de sonido, en especial con diapasones y música terapéutica  (binaural o con efectos sicoacústicos), es posible afectar en pocos minutos la actividad  eléctrica del celebro y lograr estados de relajación.

Al trabajar con determinados diapasones, dos al mismo tiempo, y con intervalos de quinta justa, es posible equilibrar la actividad de los dos hemisferios cerebrales y llevarlo a ondas Alfa y Theta. De esta manera, le damos al cuerpo uno de los mayores regalos: la relajación. A partir de allí, el terapeuta puede ayudar a la persona a encontrar un mejor estado emocional, mental y físico.

El cuerpo es sabio, toma las frecuencias que necesita para hacer este proceso, con la ayuda del terapeuta de sonido. Por eso también, en ocasiones, durante la terapia de sonido, el organismo decide ir a estado Theta, para darse un tiempo antes de revivir o afrontar estados emocionales que necesita sanar. Si es constante, muy probablemente los sanará en pocas sesiones. El sonido es una forma natural de armonizar y equilibrar el cuerpo.

 

PROGRAMA DE ESCUCHA PARA ESTAR MEJOR (II)

PROGRAMA DE ESCUCHA PARA ESTAR MEJOR (II)

¡IMPORTANTE! MIRA LAS INSTRUCCIONES

Si quieres ir directamente a escuchar las listas de música propuestas para el DÍA 1, es muy importante que antes mires los consejos al final de este post. Te ayudarán más a alejar tus miedos, equilibrar tu energía y tus chakras, a obtener un mayor beneficio de este programa de Sonido Terapéutico.

Programa de escucha para estar mejor.

Música DÍA 1

Únete a la comunidad de amigos de SONIDO TERAPÉUTICO y podrás acceder GRATIS a la música propuesta para el DÍA 1.

Cómo viaja el sonido por el cuerpo

El sonido entra por el sistema auditivo pero también por los huesos craneales, que están en contacto con el líquido cefalorraquideo. Esto es especialmente importante cuando trabajamos con diapasones.

El sonido viaja dentro de nuestro cuerpo, a 1500 m/seg  ¡cuatro veces más rápido que en el aire!

Viaja a través del tejido conectivo (o conjuntivo), que es uno de los cuatro tejidos básicos del cuerpo. Abarca desde la superficie del cuerpo hasta el interior de las células. Comprende muchos tejidos, como: el adiposo, el óseo, el sanguíneo, el linfático y muchos más.

Los elementos básicos del tejido conjuntivo son las células, las fibras y una sustancia fundamental, gelatinosa e incolora, que está compuesta, entre otras cosas, de agua. ¡He ahí una de las claves!

La mayoría de nuestros órganos y tejidos tienen al menos un 70% de agua. Los riñones tienen más, entre 80 y 85%. Hace decenios que ya sabemos el poderoso efecto del sonido en el agua (podéis ver muchas webs y videos en YouTube que ilustran el tema).

Expansión y contracción

Terminamos este breve repaso de algunos conceptos esenciales de la sonoterapia y musicoterapia hablando sobre la expansión/contracción. Un movimiento, compuesto de dos fases, que es esencial, vital para el ser humano. Está presente en nuestra respiración, en el latido cardíaco y en el impulso rítmico craneal (IRC).

 

¿Y qué tiene que ver con la música o el sonido?

Pues que este movimiento de expansión/contracción está asociado a uno de los intervalos más importantes en la sanación: la quinta justa. Es ni más ni menos que la quinta pitagórica la que tiene el ratio 1,5:1 (o, expresado de otra manera, en el monocordio de Pitágoras es 3/2).

Para los pitagóricos era uno de los tres intervalos más puros, más armónicos del universo, junto con la octava y la cuarta justa. Probablemente no lo sabían pero el intervalo de quinta justa, visto hoy con un osciloscopio, genera una forma similar al símbolo de infinito, un movimiento de expansión/contracción, igual que el que está presente en el impulso rítmico craneal (IRC), un mecanismo básico de autosanación del cuerpo, algo que conocen muy bien los profesionales que hacen terapia craneo-sacral.

Lo que buscamos con la sonoterapia y la musicoterpia es precisamente

crear un movimiento en el cuerpo, un flujo energético, que le ayude a encontrar su equilibrio y armonía.

 

El cuerpo toma del sonido las frecuencias que necesita para recuperar su equilibrio, para ablandar los tejidos conectivos contraídos por emociones incompletas, enfermedades, desequilibrios de salud, etc.

 

¡RECUERDA!

LA MÚSICA QUE NOS GUSTA Y LA QUE NOS MOLESTA USA LOS MISMOS MECANISMOS PARA ACTIVARNOS.

 

 

INSTRUCCIONES

PARA LA ESCUCHA DE LAS LISTAS DE MÚSICA

Es muy importante seguir los siguientes consejos para favorecer los efectos de la música y la creación del movimiento en el cuerpo que pretendemos:

• Intenta buscar un espacio físico y de tiempo para dedicarte a escuchar tranquilamente la música, ojalá sin interrupciones.

• Escucha todas las obras musicales, y en el mismo orden en el que están.

• Según el tiempo que tengas o quieras dedicarle a la escucha del Programa ese día, escoge una de las dos listas que encontrarás cada día:

  • Opción 1, más efectiva: 50 a 60 min.
  • Opción 2, más corta: 25 a 40 min

• Si has escogido ese día la lista Opción 1 y tienes que reducir el tiempo de repente, no te saltes ninguna obra, ni dejes de escucharla: solo reduce el tiempo de escucha de la música pendiente de la lista siguiendo estas pautas:

  • si te quedan Conciertos por oir, oye solo los últimos movimientos;
  • en las demás piezas, oye mínimo los 10 primeros minutos.

• Si te duermes oyendo la música, no te preocupes ni interrumpas su escucha. El sonido va haciendo su trabajo, aunque te  duermas.

• Antes de empezar el Programa de escucha, ten a mano una música que te guste mucho, que te haga sentir bien, de cualquier época, estilo, instrumental o cantada. Lo ideal sería hacer una selección con varias músicas que te gusten mucho, ojalá distintas. Las vamos a utilizar.

• Si alguna música no te gusta, no dejes de escucharla: baja el volumen e intenta seguir oyendo. Si después de bajar el volumen, te sigue resultando muy molesta, entonces no sigas con la audición de la lista. Al día siguiente, retomas la escucha, desde el principio de la misma lista.

• Puedes escribirme si tienes dudas, te apetece comentar o preguntar algo, etcétera.

¡QUÉ LA MÚSICA TE ACOMPAÑE!

Música DÍA 1

Únete a la comunidad de amigos de SONIDO TERAPÉUTICO y podrás acceder GRATIS a la música propuesta para el DÍA 1 en nuestro canal de YouTube.

PROGRAMA DE ESCUCHA PARA ESTAR MEJOR (I)

PROGRAMA DE ESCUCHA PARA ESTAR MEJOR (I)

 

Música para estar mejor

Ante la difícil situación que estamos viviendo en todo el mundo, queremos poner nuestro granito de arena de la forma que mejor sabemos: a través del sonido y la música.

 Vamos a ofrecer gratis propuestas de audiciones para ayudarnos a sentir mejor en estos días de confinamiento, para alejar los miedos, equilibrar nuestra energía, nuestros chakras, conectar con nuestra creatividad.

ÚNETE AL SONIDO

Apúntate a la comunidad de amigos de SONIDO TERAPÉUTICO y podrás acceder GRATIS a nuestro Programa de Escucha para estar mejor.

Un programa con listas de escucha para 7 días, con dos opciones para cada día, según el tiempo del que dispongas. Además, tú también podrás escoger el ritmo al cual quieras ir siguiendo el programa completo, y accediendo a la música propuesta para cada día del  Programa de Escucha para estar mejor.

 

Estas músicas alternativas a las Inner Sound están plenamente comprobadas  también por Arden Wilken a lo largo de toda su trayectoria profesional. Como muchos ya sabéis, Arden junto a su marido, Jack Wilken, son los creadores de Inner Sound, un sistema de terapia de sonido y musicoterapia muy efectivo (podéis encontrar más información sobre los diapasones, la Música Personalizada y los CDs de Música Inner Sound en otras páginas de esta web).

Me siento enormemente agradecida a Arden, y honrada, por haber recibido en estos días directamente de ella esta información de musicoterapia, que es la base de las listas de audición del Programa de escucha para estar mejor que ofreceré a mis amigos suscritos.

Así pues, este es el primer post de una serie de 7, en los que no solo sugeriré listas de escucha para diferentes días, sino que también explicaré algunos conceptos básicos de la terapia de sonido, otros propios de Inner Sound, anécdotas de algunos compositores o de sus obras… O lo que me vayáis preguntando y que considere pueda ser de interés a muchos amigos de Sonido Terapéutico.

El programa inicialmente constará de audiciones para 7 días. Propondré 2 o tres listas para cada día, las cuales han sido creadas siguiendo la metodología esencial de Inner Sound, llamada NAREI.

 

¿Qué es NAREI?

Una vez terminada esta crisis mundial del coronavirus (porque tarde o temprano volveremos a la normalidad), los programas de escucha que sugeriré seguirán siendo válidos.

Están pensados para crear un movimiento en el cuerpo, estructurado de acuerdo al patrón de Inner Sound que llamamos NAREI  (en inglés NOBFI):

Neutralizar

Abrir

Romper

Enfocar

Integrar

Todas los terapias de Inner Sound (bien sean con diapasones, con Música Personalizada, con CDs Inner Sound o con Autofonética) siguen este patrón.

Al aplicar este patrón buscamos promover un movimiento energético para equilibrar y armonizar nuestra energía, la de cada uno de los chakras y la energía entre ellos. Esto nos ayuda a sentir mejor, a conectarnos con nuestro centro, a gestionar mejor las emociones presentes, a trabajar desde dentro del cuerpo el tejido conjuntivo contraído, que ha perdido humedad y que, por tanto, no “vibra”, dificulta el paso de la energía.

 

¿Quieres empezar ya el Programa de escucha para estar mejor? Anótate pinchándo en el recuadro azul debajo de estas líneas.

 

¿O antes de ir a escuchar música prefieres seguir leyendo y saber por qué los cuencos tibetanos no producen los mismos efectos que los diapasones y las voz? Continua leyendo más abajo.

¿LA SONOTERAPIA CON CUENCOS TIBETANOS, MÚSICA Y DIAPASONES ES IGUAL?

NO. En absoluto. Lo siento, pero no es lo mismo. No tienen los mismos efectos si se usan solos. ¿Por qué? Porque producen sonidos con distintos tipos de armónicos y porque unos trabajan más directamente en el sistema nervioso y otros en las emociones.

 

Tipos de sonido y sus efectos

Existen tres tipos de sonido en función de los armónicos que producen.

Los cuencos tibetanos, al igual que los gongs, las maracas, las campanas… producen sonidos con armónicos no lineales. Estos sonidos son muy buenos para activar, liberar y romper tensiones y bloqueos. Pero no generan orden en el cuerpo. Por eso es muy importante acompañarlos con alguno de los otros dos tipos de sonido, por ejemplo con la voz o con los diapasones. Ya sé que algunos de mis colegas no piensan lo mismo. El debate está abierto…

 

Los diapasones son los únicos que pueden producir un sonido sin armónicos, es decir, un sonido puro, u onda sinusoidal. Sobre todo cuando se usa por pares, es el que tiene el efecto de relajación más profundo y equilibra los dos hemisferios del cerebro.

Por último tenemos los sonidos que producen armónicos lineales. Son los que generan muchos instrumentos: los de cuerda, los de viento y, como no podía ser de otra manera, la voz humana. Estos sonidos equilibran, armonizan y ordenan. Precisamente porque los armónicos lineales son múltiplos enteros de la frecuencia más baja o sonido fundamental del instrumento emisor. Por tanto, tienen una estructura muy definida.

El piano es especial, porque es de cuerda percutida, no frotada. El sonido del piano afecta en especial a toda la superficie del cuerpo. Y según el tipo de música, activa la parte física, las emociones atrapadas en el tejido conjuntivo o la mente.

 

Trabajaremos con muchas obras para  piano en nuestros Programas de Escucha para estar mejor.

PROGRAMA DE ESCUCHA PARA ESTAR MEJOR

¿Quieres continuar leyendo el 2º post para saber cómo viaja el sonido por nuestro cuerpo?

TODO VIBRA

TODO VIBRA

TODO VIBRA

Todo en el universo vibra y está en estado de movimiento. Hay vibración en todo lo que nos rodea, a distintas frecuencias, y en nosotros también. Nuestro cuerpo vibra en todos sus niveles; cada célula, órgano, tejido, glándula, hueso y fluido corporal tiene su propio y único patrón de frecuencia. Los distintos órganos del cuerpo tienen una frecuencia natural de vibración que se altera cuando existe una disfunción o enfermedad.

Mediante el principio de resonancia (o vibración por simpatía), el sonido puede ser utilizado para hacer que frecuencias inarmónicas del cuerpo vuelvan a sus vibraciones normales y saludables.

Por medio del uso del sonido creado exteriormente y proyectado en la zona enferma, es posible reintroducir el patrón armónico correcto en esa parte del cuerpo afectada y generar una reacción terapéutica, que restaure la frecuencia de vibración natural. Sabemos que por medio del sonido es posible cambiar los ritmos de nuestras ondas cerebrales, así como los latidos de nuestro corazón y nuestra respiración.

El uso del sonido para la sanación y la alteración de los estados de conciencia no es nada nuevo. Desde las tradiciones primitivas ha estado presente, así como en muchas religiones. El filósofo griego Pitágoras (siglo VI a.C.), el padre de la geometría, que hablaba de la “Música de las Esferas”, en su escuela en la isla de Crotona, donde enseñaba los misterios del universo, había 3 niveles de iniciación.  En el tercero y más alto nivel, los electi, recibían enseñanzas de los procesos secretos de la transmutación psíquica y de la sanación por medio del sonido y la música.

Existen ya multitud de investigaciones científicas que acreditan la interacción del sonido y la materia, y de los efectos beneficiosos de determinadas frecuencias en nuestro cuerpo. Dorinne S. Davis, por ejemplo, nos explica en su libro Sound Bodies Through Sound Therapy (2004) cómo el sonido actúa primero en el cuerpo físico (por resonancia simpática) incidiendo directamente en la patología, y a continuación en la mente y las emociones. Autores como Jean Bealieu (Música, sonido y curación), Don G. Campbell (El efecto Mozart), Mitchell L. Gaynor (Los sonidos que curan), Jonathan Goldman (Sonidos que sanan); y los más tres más recientes libros del catalán Jordi A.  Jauset (Música y neurociencia: la musicoterapia; Sonido, música y espiritualidad; y La terapia del sonido ¿ciencia o dogma?) dan cuenta de los innumerables estudios relacionados con la sonoterapia y la musicoterapia.

DIAPASONES INNER SOUND

DIAPASONES INNER SOUND

DIAPASONES INNER SOUND

El set completo está conformado por 13 diapasones de aluminio, afinados siguiendo una espiral de intervalos de quintas justas (que equivale a una relación o ratio de 2/3). El rango de frecuencia va desde 31,46 Hz hasta 4081,81 Hz.

 

El diapasón de frecuencia más baja está afinado 2 octavas por encima de la frecuencia de la cavidad terrestre o resonancia de Schumann, que en promedio es de 7,865 Hz.

 

Se utilizan siempre por pares, uno al lado de cada oído, con la finalidad de que se produzca un movimiento organizado de expansión y contracción que viajará por todo el cuerpo, lo que ayuda al lograr un estado de relajación y equilibrio profundo. En los estados de vagotonía, de sueño, profunda relajación o meditación, es cuando mejor se pueden lograr los procesos de regeneración celular y sanación.

CIMÁTICA: LOS EFECTOS DEL SONIDO SOBRE LA MATERIA

CIMÁTICA: LOS EFECTOS DEL SONIDO SOBRE LA MATERIA

CIMÁTICA: LOS EFECTOS DEL SONIDO SOBRE LA MATERIA

Una de las investigaciones más importantes sobre los efectos de la vibración en la materia, y por lo tanto sobre el poder de curación del sonido,  provienen del Doctor en medicina y científico suizo Hans Jenny (1904 – 1972) a mediados del siglo XX.  Sus experimentos, a los que denominó cymatics (del griego “kyma”, que significa “onda”), demostraron cómo las distintas frecuencias afectan y transforman la materia.

 

El Dr. Jenny puso polvos finos, de arena y virutas de acero, sobre una placa de metal a la cual aplicó distintas frecuencias de sonido. Observó que según la frecuencia, las partículas se organizaban formando patrones determinados, formas geométricas, semejantes a mandalas. Si el sonido se detenía, el patrón colapsaba.

 

Cuando los sonidos son armónicos, los patrones son formas geométricas simétricas, muchos de los cuales coinciden con mandalas y formas sagradas presentes en distintas culturas. Ante sonidos estridentes, los patrones se deshacen y el caos aparece.

 

Antes que Jenny, en el siglo XVIII, Ernst Chladni (1756-1827), científico y músico alemán, considerado el fundador de la acústica, ya había experimentado con placas de metal, y de vidrio, cubiertas con arena fina. Al frotar con un arco de violín el borde de la placa, observó que la arena formaba patrones geométricos. Fue el primero en constatar que el sonido afecta la materia. Por eso a estos patrones se les conoce como “figuras sonoras de Chladni”.

 

Hoy en día se ha llegado a demostrar que para cada frecuencia de sonido existe una forma correspondiente, tal como se aprecia en el video de la entrada anterior.

EMOCIÓN Y SENTIMIENTO ¿HAY DIFERENCIAS?

EMOCIÓN Y SENTIMIENTO ¿HAY DIFERENCIAS?

EMOCIÓN Y SENTIMIENTO ¿HAY DIFERENCIAS?

Al parecer, no son lo mismo, de acuerdo con Damasio (El error de Descartes), entre otros investigadores. Las emociones se manifiestan en el cuerpo, mientras que los sentimientos son construcciones mentales. Ira, miedo, alegría, tristeza, odio, amor, vergüenza y sorpresa son emociones básicas, que generan determinadas reacciones fisiológicas. Por el contrario, los sentimientos son imágenes, recuerdos, construcciones mentales a partir de algo, son pasado; se pueden controlar porque en realidad son mentales. “Cuando el cerebro se hace consciente del efecto que ha provocado la emoción en el cuerpo, tenemos un sentimiento”, nos dice Ignacio Morgado, catedrático de Psicobiología de la Universidad Autónoma de Barcelona. Los sentimientos son la evaluación consciente que hacemos de la percepción de nuestro estado corporal durante una respuesta emocional. Los sentimientos son conscientes, objetos mentales como aquellos que desencadenaron la emoción (imágenes, sonidos, percepciones físicas…). Las emociones que no se perciben como sentimientos son inconscientes y, sin embargo, pueden tener efecto sobre nuestras conductas. (Damasio Antonio)  

Las emociones son físicas

Desde la teoría de James-Lange en 1884, la primera teoría fisiológica de la emoción, diversos investigadores han estudiado las reacciones somáticas de las emociones: alteraciones en la presión, cambios en la frecuencia cardiaca y respiratoria, secreciones glandulares., etc. Estas reacciones, también presentes en los animales vertebrados, están codificadas en el sistema nervioso autónomo, en el proceso intervienen el hipotálamo, el tálamo, la amígdala… Las emociones tienen como primera misión proteger a la especie, nos ayudan a adaptarnos a estímulos, condiciones o demandas del medio ambiente. No son buenas o malas por ellas mismas. Lo positivo y lo negativo de nuestras emociones se produce cuando se bloquean, cuando no se completan o se activan dentro de un contexto inadecuado. “Una emoción reprimida no disminuye; por el contrario, se concentra y se convierte en una forma potencialmente tóxica, hasta que, por no liberarla, puede contaminar el conjunto del sistema psíquico. El resultado es una neurosis”, Stuart Walton. “Cada emoción tiene su propio ciclo temporal; si no se inhibe tardará un cierto periodo de tiempo hasta alcanzar su punto máximo, en el que se mantendrá durante un tiempo y finalmente volverá a su estado normal. Si la activación continúa, obviamente la emoción se mantendrá durante más tiempo. Si, por el contrario, la emoción se bloquea, ciertos cambios ocurridos con la emoción permanecerán activos, aunque ésta no llegará a completarse”, nos explican Arden y Jack Wilken, creadores de Inner Sound.  

Cómo trabajar los bloqueos emocionales

Las emociones incompletas quedan registradas a nivel físico y sicológico, en el tejido conjuntivo, en forma de bloqueos energéticos, contracciones y tensiones musculares, corazas, defensas emocionales, etc. “Creamos un sistema de defensa para esconder nuestras memorias emocionales del dolor. Éstas se almacenan en el cerebro como representaciones de lo que realmente ocurrió”, nos explican Arden y Jack Wilken. La terapia de sonido, la Integración postural, el Rolfing, el Análisis bioenergético, entre otras terapias bioenergéticas, buscan trabajar estos bloqueos energéticos registrados en el tejido conjuntivo, bien sea desde la parte externa del cuerpo, ejerciciendo presión y calor (Rolfing), o mediante posturas físicas que permiten trabajar las zonas bloqueadas del cuerpo (Integración postural) o desde la parte interna del tejido conjuntivo, mediante vibraciones y resonancia simpática (Terapia con diapasones) o desde la activación del sistema emocional mediante música especialmente diseñada para tal fin. “La música puede permitirnos contactar con una parte de nosotros mismos, ayudarnos a experimentar nuestros sentimientos y a ser más conscientes de ellos. La activación del sistema emocional puede ser uno de los primeros pasos para desbloquear la mayoría de traumas profundos que están acumulados en la musculatura del cuerpo y en los tejidos conjuntivos llegando hasta las células”. Estos bloqueos están anclados de tal forma que interfieren en la frecuencia natural de vibración del cuerpo. “Igual que la cuerda del violín vibra cuando suena la misma nota en un piano (por resonancia simpática), la sinfonía del cuerpo revive cuando suena su música”. (El viaje del sonido en el cuerpo)
LOS DIAPASONES DE LOS PLANETAS

LOS DIAPASONES DE LOS PLANETAS

LOS DIAPASONES DE LOS PLANETAS

Junto a los diapasones Inner Sound, basados en la espiral de intervalos de Quintas Justas, hoy en día podemos encontrar otros muchos sistemas de diapasones de uso terapéutico, entre ellos: los diapasones de frecuencias Solfeggio, los de la escala pitagórica, los OTTO, los OM y los “planetarios” de Hans Cousto, sobre los que hablaremos en este post.

La Tierra:

Nuestro planeta tarda 365,25636042 días en girar alrededor del Sol, lo que equivale a  = 31556925,54 segundos.

La frecuencia de la Tierra sería:

1/31556925,54 segundos =  0,000 000 03168 Hz

Esta frecuencia obviamente está fuera de nuestro rango audible. Aplicando el principio de la octava, Cousto la multiplico por 2 tantas veces como fuera necesario, hasta lograr una frecuencia audible por el hombre (entre 16 a 20.000 Hz):

32 octavas = 136,10 Hz  (cercano al Do sostenido, de la tonalidad afinada a LA = 440 Hz).

Hans Cousto, matemático y musicólogo suizo, creó en 1978 una serie de diapasones basándose en las frecuencias orbitales de los planetas. Aplicando la ley natural que llamó “La Octava Cósmica” transformó estas frecuencias orbitales en frecuencias audibles por el ser humano, es decir, entre un rango de 16 a 20.000 Hz.

 Veamos algunos ejemplos:

 

Mercurio:

Mercurio tarda 87,969 días en girar alrededor del Sol, lo que equivale a

7600522 segundos.

La frecuencia orbital de Mercurio es:

1/7600522 segundos =  0,000 000 03116 Hz

Aplicamos la Octava cósmica:

(0,000 000 03116 Hz x 2) 2^29 = 141,27 Hz

Es decir, la frecuencia 141,27 Hz está 30 octavas por encima de la frecuencia orbital del planeta Mercurio.

Frecuencias de los diapasones planetarios de Hans Cousto.