PROGRAMA DE ESCUCHA PARA ESTAR MEJOR (I)

PROGRAMA DE ESCUCHA PARA ESTAR MEJOR (I)

 

Música para estar mejor

Ante la difícil situación que estamos viviendo en todo el mundo, queremos poner nuestro granito de arena de la forma que mejor sabemos: a través del sonido y la música.

 Vamos a ofrecer gratis propuestas de audiciones para ayudarnos a sentir mejor en estos días de confinamiento, para alejar los miedos, equilibrar nuestra energía, nuestros chakras, conectar con nuestra creatividad.

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Apúntate a la comunidad de amigos de SONIDO TERAPÉUTICO y podrás acceder GRATIS a nuestro Programa de Escucha para estar mejor.

Un programa con listas de escucha para 7 días, con dos opciones para cada día, según el tiempo del que dispongas. Además, tú también podrás escoger el ritmo al cual quieras ir siguiendo el programa completo, y accediendo a la música propuesta para cada día del  Programa de Escucha para estar mejor.

 

Estas músicas alternativas a las Inner Sound están plenamente comprobadas  también por Arden Wilken a lo largo de toda su trayectoria profesional. Como muchos ya sabéis, Arden junto a su marido, Jack Wilken, son los creadores de Inner Sound, un sistema de terapia de sonido y musicoterapia muy efectivo (podéis encontrar más información sobre los diapasones, la Música Personalizada y los CDs de Música Inner Sound en otras páginas de esta web).

Me siento enormemente agradecida a Arden, y honrada, por haber recibido en estos días directamente de ella esta información de musicoterapia, que es la base de las listas de audición del Programa de escucha para estar mejor que ofreceré a mis amigos suscritos.

Así pues, este es el primer post de una serie de 7, en los que no solo sugeriré listas de escucha para diferentes días, sino que también explicaré algunos conceptos básicos de la terapia de sonido, otros propios de Inner Sound, anécdotas de algunos compositores o de sus obras… O lo que me vayáis preguntando y que considere pueda ser de interés a muchos amigos de Sonido Terapéutico.

El programa inicialmente constará de audiciones para 7 días. Propondré 2 o tres listas para cada día, las cuales han sido creadas siguiendo la metodología esencial de Inner Sound, llamada NAREI.

 

¿Qué es NAREI?

Una vez terminada esta crisis mundial del coronavirus (porque tarde o temprano volveremos a la normalidad), los programas de escucha que sugeriré seguirán siendo válidos.

Están pensados para crear un movimiento en el cuerpo, estructurado de acuerdo al patrón de Inner Sound que llamamos NAREI  (en inglés NOBFI):

Neutralizar

Abrir

Romper

Enfocar

Integrar

Todas los terapias de Inner Sound (bien sean con diapasones, con Música Personalizada, con CDs Inner Sound o con Autofonética) siguen este patrón.

Al aplicar este patrón buscamos promover un movimiento energético para equilibrar y armonizar nuestra energía, la de cada uno de los chakras y la energía entre ellos. Esto nos ayuda a sentir mejor, a conectarnos con nuestro centro, a gestionar mejor las emociones presentes, a trabajar desde dentro del cuerpo el tejido conjuntivo contraído, que ha perdido humedad y que, por tanto, no “vibra”, dificulta el paso de la energía.

 

¿Quieres empezar ya el Programa de escucha para estar mejor? Anótate pinchándo en el recuadro azul debajo de estas líneas.

 

¿O antes de ir a escuchar música prefieres seguir leyendo y saber por qué los cuencos tibetanos no producen los mismos efectos que los diapasones y las voz? Continua leyendo más abajo.

¿LA SONOTERAPIA CON CUENCOS TIBETANOS, MÚSICA Y DIAPASONES ES IGUAL?

NO. En absoluto. Lo siento, pero no es lo mismo. No tienen los mismos efectos si se usan solos. ¿Por qué? Porque producen sonidos con distintos tipos de armónicos y porque unos trabajan más directamente en el sistema nervioso y otros en las emociones.

 

Tipos de sonido y sus efectos

Existen tres tipos de sonido en función de los armónicos que producen.

Los cuencos tibetanos, al igual que los gongs, las maracas, las campanas… producen sonidos con armónicos no lineales. Estos sonidos son muy buenos para activar, liberar y romper tensiones y bloqueos. Pero no generan orden en el cuerpo. Por eso es muy importante acompañarlos con alguno de los otros dos tipos de sonido, por ejemplo con la voz o con los diapasones. Ya sé que algunos de mis colegas no piensan lo mismo. El debate está abierto…

 

Los diapasones son los únicos que pueden producir un sonido sin armónicos, es decir, un sonido puro, u onda sinusoidal. Sobre todo cuando se usa por pares, es el que tiene el efecto de relajación más profundo y equilibra los dos hemisferios del cerebro.

Por último tenemos los sonidos que producen armónicos lineales. Son los que generan muchos instrumentos: los de cuerda, los de viento y, como no podía ser de otra manera, la voz humana. Estos sonidos equilibran, armonizan y ordenan. Precisamente porque los armónicos lineales son múltiplos enteros de la frecuencia más baja o sonido fundamental del instrumento emisor. Por tanto, tienen una estructura muy definida.

El piano es especial, porque es de cuerda percutida, no frotada. El sonido del piano afecta en especial a toda la superficie del cuerpo. Y según el tipo de música, activa la parte física, las emociones atrapadas en el tejido conjuntivo o la mente.

 

Trabajaremos con muchas obras para  piano en nuestros Programas de Escucha para estar mejor.

PROGRAMA DE ESCUCHA PARA ESTAR MEJOR

¿Quieres continuar leyendo el 2º post para saber cómo viaja el sonido por nuestro cuerpo?

MEDITACIÓN SÓNICA

MEDITACIÓN SÓNICA

MEDITACIÓN SÓNICA

Sonido Terapéutico estará presente en el 36 Congreso Ibérico de Astrología, que tendrá lugar este año en San Sebastian, 14, 15 y 16 de junio, 2019.

Iniciaremos la jornada de talleres del viernes 14, a las 9.00 h, con una meditación sónica para armonizar los chakras, con cuencos tibetanos afinados con las frecuencias planetarias, diapasones terapéuticos y voz. Después de la meditación, explicaremos algunos conceptos de la terapia de sonido que aplicamos en Sonido Terapéutico: los distintos tipos de sonido, la Quinta Justa pitagórica, cómo viaja el sonido en el cuerpo…

Más información en 36 Congreso Ibérico de Astrología.

TODO VIBRA

TODO VIBRA

TODO VIBRA

Todo en el universo vibra y está en estado de movimiento. Hay vibración en todo lo que nos rodea, a distintas frecuencias, y en nosotros también. Nuestro cuerpo vibra en todos sus niveles; cada célula, órgano, tejido, glándula, hueso y fluido corporal tiene su propio y único patrón de frecuencia. Los distintos órganos del cuerpo tienen una frecuencia natural de vibración que se altera cuando existe una disfunción o enfermedad.

Mediante el principio de resonancia (o vibración por simpatía), el sonido puede ser utilizado para hacer que frecuencias inarmónicas del cuerpo vuelvan a sus vibraciones normales y saludables.

Por medio del uso del sonido creado exteriormente y proyectado en la zona enferma, es posible reintroducir el patrón armónico correcto en esa parte del cuerpo afectada y generar una reacción terapéutica, que restaure la frecuencia de vibración natural. Sabemos que por medio del sonido es posible cambiar los ritmos de nuestras ondas cerebrales, así como los latidos de nuestro corazón y nuestra respiración.

El uso del sonido para la sanación y la alteración de los estados de conciencia no es nada nuevo. Desde las tradiciones primitivas ha estado presente, así como en muchas religiones. El filósofo griego Pitágoras (siglo VI a.C.), el padre de la geometría, que hablaba de la “Música de las Esferas”, en su escuela en la isla de Crotona, donde enseñaba los misterios del universo, había 3 niveles de iniciación.  En el tercero y más alto nivel, los electi, recibían enseñanzas de los procesos secretos de la transmutación psíquica y de la sanación por medio del sonido y la música.

Existen ya multitud de investigaciones científicas que acreditan la interacción del sonido y la materia, y de los efectos beneficiosos de determinadas frecuencias en nuestro cuerpo. Dorinne S. Davis, por ejemplo, nos explica en su libro Sound Bodies Through Sound Therapy (2004) cómo el sonido actúa primero en el cuerpo físico (por resonancia simpática) incidiendo directamente en la patología, y a continuación en la mente y las emociones. Autores como Jean Bealieu (Música, sonido y curación), Don G. Campbell (El efecto Mozart), Mitchell L. Gaynor (Los sonidos que curan), Jonathan Goldman (Sonidos que sanan); y los más tres más recientes libros del catalán Jordi A.  Jauset (Música y neurociencia: la musicoterapia; Sonido, música y espiritualidad; y La terapia del sonido ¿ciencia o dogma?) dan cuenta de los innumerables estudios relacionados con la sonoterapia y la musicoterapia.

DIAPASONES INNER SOUND

DIAPASONES INNER SOUND

DIAPASONES INNER SOUND

El set completo está conformado por 13 diapasones de aluminio, afinados siguiendo una espiral de intervalos de quintas justas (que equivale a una relación o ratio de 2/3). El rango de frecuencia va desde 31,46 Hz hasta 4081,81 Hz.

 

El diapasón de frecuencia más baja está afinado 2 octavas por encima de la frecuencia de la cavidad terrestre o resonancia de Schumann, que en promedio es de 7,865 Hz.

 

Se utilizan siempre por pares, uno al lado de cada oído, con la finalidad de que se produzca un movimiento organizado de expansión y contracción que viajará por todo el cuerpo, lo que ayuda al lograr un estado de relajación y equilibrio profundo. En los estados de vagotonía, de sueño, profunda relajación o meditación, es cuando mejor se pueden lograr los procesos de regeneración celular y sanación.

EMOCIÓN Y SENTIMIENTO ¿SON LO MISMO?

EMOCIÓN Y SENTIMIENTO ¿SON LO MISMO?

EMOCIÓN Y SENTIMIENTO ¿SON LO MISMO?

Al parecer, no son lo mismo, de acuerdo con Damasio (El error de Descartes), entre otros investigadores.

Las emociones se manifiestan en el cuerpo, mientras que los sentimientos son construcciones mentales. Ira, miedo, alegría, tristeza, odio, amor, vergüenza y sorpresa son emociones básicas, que generan determinadas reacciones fisiológicas.

Por el contrario, los sentimientos son imágenes, recuerdos, construcciones mentales a partir de algo, son pasado; se pueden controlar porque en realidad son mentales.

“Cuando el cerebro se hace consciente del efecto que ha provocado la emoción en el cuerpo, tenemos un sentimiento”, nos dice Ignacio Morgado, catedrático de Psicobiología de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Los sentimientos son la evaluación consciente que hacemos de la percepción de nuestro estado corporal durante una respuesta emocional. Los sentimientos son conscientes, objetos mentales como aquellos que desencadenaron la emoción (imágenes, sonidos, percepciones físicas…). Las emociones que no se perciben como sentimientos son inconscientes y, sin embargo, pueden tener efecto sobre nuestras conductas. (Damasio Antonio)

 

Las emociones son físicas

Desde la teoría de James-Lange en 1884, la primera teoría fisiológica de la emoción, diversos investigadores han estudiado las reacciones somáticas de las emociones: alteraciones en la presión, cambios en la frecuencia cardiaca y respiratoria, secreciones glandulares., etc. Estas reacciones, también presentes en los animales vertebrados, están codificadas en el sistema nervioso autónomo, en el proceso intervienen el hipotálamo, el tálamo, la amígdala…

Las emociones tienen como primera misión proteger a la especie, nos ayudan a adaptarnos a estímulos, condiciones o demandas del medio ambiente. No son buenas o malas por ellas mismas. Lo positivo y lo negativo de nuestras emociones se produce cuando se bloquean, cuando no se completan o se activan dentro de un contexto inadecuado.

“Una emoción reprimida no disminuye; por el contrario, se concentra y se convierte en una forma potencialmente tóxica, hasta que, por no liberarla, puede contaminar el conjunto del sistema psíquico. El resultado es una neurosis”, Stuart Walton.

“Cada emoción tiene su propio ciclo temporal; si no se inhibe tardará un cierto periodo de tiempo hasta alcanzar su punto máximo, en el que se mantendrá durante un tiempo y finalmente volverá a su estado normal. Si la activación continúa, obviamente la emoción se mantendrá durante más tiempo. Si, por el contrario, la emoción se bloquea, ciertos cambios ocurridos con la emoción permanecerán activos, aunque ésta no llegará a completarse”, nos explican Arden y Jack Wilken, creadores de Inner Sound.

 

Cómo trabajar los bloqueos emocionales

Las emociones incompletas quedan registradas a nivel físico y sicológico, en el tejido conjuntivo, en forma de bloqueos energéticos, contracciones y tensiones musculares, corazas, defensas emocionales, etc. “Creamos un sistema de defensa para esconder nuestras memorias emocionales del dolor. Éstas se almacenan en el cerebro como representaciones de lo que realmente ocurrió”, nos explican Arden y Jack Wilken.

La terapia de sonido, la Integración postural, el Rolfing, el Análisis bioenergético, entre otras terapias bioenergéticas, buscan trabajar estos bloqueos energéticos registrados en el tejido conjuntivo, bien sea desde la parte externa del cuerpo, ejerciciendo presión y calor (Rolfing), o mediante posturas físicas que permiten trabajar las zonas bloqueadas del cuerpo (Integración postural) o desde la parte interna del tejido conjuntivo, mediante vibraciones y resonancia simpática (Terapia con diapasones) o desde la activación del sistema emocional mediante música especialmente diseñada para tal fin.

“La música puede permitirnos contactar con una parte de nosotros mismos, ayudarnos a experimentar nuestros sentimientos y a ser más conscientes de ellos. La activación del sistema emocional puede ser uno de los primeros pasos para desbloquear la mayoría de traumas profundos que están acumulados en la musculatura del cuerpo y en los tejidos conjuntivos llegando hasta las células”. Estos bloqueos están anclados de tal forma que interfieren en la frecuencia natural de vibración del cuerpo. “Igual que la cuerda del violín vibra cuando suena la misma nota en un piano (por resonancia simpática), la sinfonía del cuerpo revive cuando suena su música”. (El viaje del sonido en el cuerpo)

CÓMO VIAJA EL SONIDO A TRAVÉS DE NUESTRO CUERPO

CÓMO VIAJA EL SONIDO A TRAVÉS DE NUESTRO CUERPO

Las ondas del sonido, al entrar por los oídos y los huesos del cráneo, “viaja” por nuestro cuerpo a través del tejido conjuntivo o conectivo. Es el tejido más abundante y más ampliamente distribuido del cuerpo, es el que recuerda y mantiene la forma del cuerpo. Crea una red de comunicaciones que pasa por todo el cuerpo e incluso entra en las células, rodea todos los vasos sanguíneos grandes y pequeños y todos los órganos. Las rutas primarias del cuerpo coinciden con los meridianos de acupuntura. 

Cuando el tejido está sano y no hay bloqueos, tiene una cierta elasticidad, y el sonido puede viajar a través de él con facilidad. Sin embrago, cuando hay bloqueos o tensión en el tejido conjuntivo, la energía tiene problemas para fluir libremente. En este caso, el tejido conjuntivo puede haberse vuelto seco, duro y rígido.

En este tejido guardamos los bloqueos energéticos, emocionales, puntos donde el tejido ha perdido agua y los procesos bioquímicos no funcionan correctamente. Al perder agua, no hay espacio para la vibración, y la energía no fluye, se queda estancada en esos puntos.

Las emociones incompletas quedan registradas en nuestro cuerpo físico y psicológico como bloqueos, que en psicología son entendidos como defensas y cargas emocionales procedentes de traumas o experiencias de la primera infancia. Los bloqueos surgen como un mecanismo para evitar sentir dolor al encontrarnos con estas experiencias.

Las nuevas investigaciones están demostrando cómo el sonido actúa sobre el proceso biológico del cuerpo. Cuando una onda de sonido entra en el cuerpo y entra en contacto con los diferentes sistemas, estos empiezan a reaccionar intentando vibrar en su frecuencia natural, pero son frenados por los bloqueos antes mencionados.

Si nos imaginamos nuestro cuerpo como una cuerda que vibra a todo lo largo, en ocasiones no puede vibrar de forma completa porque esta cortado por el diafragma. Este músculo, que es el más largo del cuerpo, puede presentar una tensión crónica. La tensión se ha creado en esta zona para no sentir las emociones, tanto agradables como desagradables.

Al no poder vibrar en toda su extensión, “la cuerda” se divide, con lo cual aumenta la frecuencia, pero esto no significa más energía. Al ampliar la frecuencia, la amplitud decrece, y el cuerpo tiene menos capacidad y fuerza, acumula más nerviosismo y tensión, a la vez que reduce su capacidad de sentir. Y con frecuencia se produce una desconexión entre la mente y el cuerpo. Una de las cosas que sentimos al acercarnos a estos bloqueos es el dolor, el recuerdo o el malestar que los bloqueos defienden o encubren.